Crítica | Cine – “Oz: Un Mundo de Fantasía”

Por fin, la redacción al completo de NETP se acercó al cine para limpiar la sala después de la proyección ver la película basada en las imágenes que se ven en el videoclip de “Almost Home”, de Mariah Carey. Y pudimos comprobar como toda esa imaginería visual creada por la brillante mente de la oronda diva norteamericana y el director del videoclip, David LaChaperolle, ha sido plasmada a la perfección en la adaptación cinematográfica, por obra y gracia de Sam Raimi, conocido por ser el hermano del patético hidalgo Joxer (Ted Raimi), de la serie “Xena: La Princesa Guerrera” (referéncia lésbica obligatoria del día, por si hoy aún no has escuchado alguna canción de Vega).

Por si alguien aún no sabe de qué estamos hablando (no os culpamos): se trata de la película de Disney “Oz: Un Mundo Mágico” (“Oz: the Great and the Powerful”).

La película empieza en blanco y negro sitada en un circo. Y cuando empiezas a pensar que te has equivocado de sala y te has metido a ver “Blancanieves” de Pablo Berger, presenciamos una espectacular escena de un tornado con más efectos especiales que en todas las películas españolas estrenadas durante la última década, y sabemos que estamos, en efecto, ante la precuela de el clásico sodomita “El Mago de Oz” (1939) de Victor Fleming.

Y cuando el mago llega al mágico mundo de Oz y el protagonista empieza a explorar asombrado su esplendoroso paraje en una alucinante escena plagada de maravillosos paisajes pixelados de ensueño, plantas con vida propia, una amplia gama de colores vivos, cataratas, grandes montañas flotantes, pasajes photoshopeados, bosques, vegetación y criaturas extrañas, tememos estar ante un re-estreno de “Avatar”. Hasta que sale de detrás de una maleza (a saber lo que estaría haciendo) Mila Kunis (siempre la recordaremos sáficamente por comerle el coño a Natalie Portman en “Cisne Negro”) con un sombrero que parece que venga de una carrera de caballos de Ascot.

Después de intimar un poco al calor de una hoguera (la escena de sexo entre Franco y Kunis para el DVD) y conocer a un mono disfrazado de valet de hotel y seguir el camino de las baldosas amarillas (comúnmente conocido como asfalto meado por borrachos salidos de un after), llegan a la Ciudad Esmeralda, donde conocen a la Bruja del Este, interpretada por Rachel Weisz, en su mejor imitación de Maribel Verdú, que le enseña a Oz la Cámara del Tesoro repleta de monedas de oro, como la que tenía el Tío Gilito, y cual Falete se tira a la piscina. La Bruja del Este le convence a Oz para que vaya al Bosque Tenebroso para romperle la varita a su hermana Glinda (¿por qué parezco un profesor de Parvulario contándoles un cuento a los niños?), pero antes hace una parada en un devastado pueblo de tacitas de porcelana china destrozadas por el paso de las hordas de destrucción de la Bruja Malvada. Ahí, Oz y el mono se encuentran al mejor personaje de la película, la adorable Muñeca de Porcelana (a la que queremos emparejar ya con la Galletita de Jenjibre de “Shrek”, qué pareja más bonita, y ninguno de los dos tienen genitales) a la que Oz le pega las patitas con SuperGlue (después de citar a “La Sirenita”: “desearía tener un par de piernas”) La interactuación de Oz, la Muñeca de Porcelana y el mono durante el camino y en el cementerio planeando el robo de la varita de Glinda, nos brindan los diálogos más inspirados de toda la película.

Bien, todo esto que os hemos contado, el primer tercio de la película, es lo que nosotros consideramos, la mejor parte de la misma, la más disfrutable. Lo que salvamos de la quema. A partir de aquí, se torna todo bastante predecible, lento y aburrido, todo da mucha pereza hasta llegar a un supuesto clímax con la batalla final que despertará los bostezos de más de uno. Muchas veces nos preguntamos como películas como esta, cuya producción cuenta con más dinero que el Producto Interior Bruto de España, pueden atreverse a aburrir al espectador. Y es que a veces el dinero no lo es todo. Como comprobamos cada 22 de Diciembre después del sorteo del Gordo de la Lotería de Navidad.

Pero todo lo que se le puede criticar a “Oz” es algo que también se le puede reprochar al clásico original, “El Mago de Oz”, que por mucho que sea encumbrada a los altares del Séptimo Cine, no dejaba de ser una cinta extremadamente infantil (pero MUCHO: a su lado, la película de animación “Barbie y el Lago de los Cisnes” podría parecer una de Tarantino), intrascendente y muy esquemática y predecible. Así que si, como nosotros, una de las mayores críticas que le hacemos a este “Oz” es que es demasiado infantil para nuestras personas (a pesar de que seamos aún fans de One Direction), arquetípica e insustancial, luego no la comparemos de forma despectiva con el clásico, porque ambos son del mismo palo. Coherencia.

Otro de los aspectos negativos de la película es su poco acertado casting. James Franco siempre pone cara de porreta y él y Keanu Reeves podrían hacer un concurso de “a ver quien consigue abrir más los párpados”. Pero claro, no vas a poner siempre a Johnny Depp en todas las producciones fantásticas que se hagan: no puede ser el Capitán Sparrow, el creador de Peter Pan, Willy Wonka, El Sombrerero Loco, Oz y ya solo le faltaría interpretar al Ratoncito Pérez y a Gisela Lladó. Así que tenemos a un Franco abriendo la boca toda la película, sonriendo de lado a lado y asintiendo con los ojos cerrados como si no entendiese nada de lo que le dijesen las Brujas y aún estuviese bajo los efectos de la anestesia.

Luego está Mila Ximenez Kunis con una interpretación bastante plana y sin ninguna escena de cunnilingus por en medio. Y después de su (patética) transformación a Bruja Mala, con toda esa capa verde por encima, bien podría ser Mila Kunis bien podría ser Belén Esteban, no se distingue un carajo. Y todas las reacciones de su personaje son ridículas, aunque de eso ella tampoco tiene la culpa. La culpa es de los guionistasZapatero

Y Michelle Williams, la que le hace los coros a Beyoncé no, la viuda de Heath Ledger y que interpretó a Marilyn Monroe con sobrepeso, hace una actuación digna de un Razzie, hemos visto más emoción a Sonia Monroy delante de una cámara que ella.

Y Rachel Weisz, aunque el mejor trabajo de todos, parece pensar que está en una nueva adaptación de “Blancanieves” y que ella es la Madrastra Malvada. Tanto es así, que coge una manzana Granny Smith y engaña a su bella rival para que la muerda y así envenenarla. Habrá pensado, total, una película más de Blancanieves después de las doscientas que se estrenaron el año pasado, no se notará el cambiazo.

La mejor interpretación de todas (a parte de la de Mariah Carey en el videoclip, derramando una sola lágrima por el ojo izquierdo, y demostrando todo su duende bailando flamenco con salero) viene a cargo de un personaje creado por ordenador, el simpático troll Hugo la Muñeca de Porcelana, que desde aquí la proponemos como Mejor Actor Secundaria para los próximos Oscars, en directa competición con Meryl Streep.

Además,“Oz” puede servir también como un juego, pues está plagada de referencias, vínculos y homenajes a su precuela, y nosotros, como si fuera esto “Perdidos”, hemos encontrado las siguientes:

  • El prólogo en B&W, por supuesto, y la ulterior transición al color cuando el protagonista llega a la tierra mágica de Oz. Y además, el formato de pantalla también cambia a su vez de pantalla 4:3 a 16:9 de Oz. Vamos, de cuadrada a panorámica, si no tenemos nociones técnicas del ESCAC.
  • La Ciudad Esmeralda.
  • El camino de baldosas amarillas.
  • El campo de amapolas que provocan sueño.
  • El orígen del Espantapájaros construido por los aldeanos como señuelo.
  • El creador de el Hombre de Hojalata es el Maestro de Hojalata que ayuda a Oz en su misión.
  • Una breve aparición de el León Cobarde, que ataca al mono y es espantado por Oz.
  • Los habitantes de Pequeñilandia (Munchkins).
  • El orígen de la escoba de la Bruja Malvada.
  • El orígen de su verdez (no es prima de Shrek)
  • Los monos voladores del ejército de la Bruja Malvada.
  • El orígen del “proyector de la cabeza gigante” del Mago de Oz.
  • Los primeros regalos (o deseos) que concede el Mago de Oz.
  • Oscar Diggs es de Kansas, como Dorothy, y se explica su pasado antes de convertirse en el Mago de Oz del clásico.
  • Que en el prólogo salgan personajes que luego se pueden reconocer en otros personajes en el mundo de Oz (el asistente de Oz/el mono, la ex de Oz/Glinda, la niña en silla de ruedas/La Niña de Porcelana) como en el clásico ya se podía apreciar a los compañeros de viaje mágico de Dorothy en su granja de Kansas.
  • En el prólogo, la ex de Oz, Annie (interpretada por Michelle Williams) dice que se ha prometido con un tal John Gale… ¿pariente de Dorothy Gale?).
  • Las Brujas de Oz son hermanas. Como las Kardashians.
  • Rachel Weisz es la Bruja Mala del Este a la que Dorothy aplasta con su casa en el clásico nada más aterrizar en Oz.
  • El globo aeroestático del Mago de Oz.
  • Glinda transportándose con burbujas.
  • 4, 8, 15, 16, 23, 42.
  • Etc, etc, etc.

Vamos, que ambas películas están conectadas, cosa lógica (y a pesar de las tormentosas peleas de los derechos de imagen entre Disney la Warner Bros) y parte de la baza con la que cuentan los productores de esta película es con el factor nostálgico de los espectadores del clásico. Pero si la gente se traga dos programas idénticos de famosos de tercera saltando a una piscina, todo puede funcionar.

Aunque quien espere a James Franco entonar la recordada y mil veces versionada “Somewhere Over the Rainbow” de Judy Garland va a quedar decepcionado. No estamos en un talent-show. Es más, a diferencia del film clásico que era básicamente un musical, aquí (por suerte) solo se oye un pequeño atisbo de número musical de los munchkins, y no es el “Haceme la Co” de la Enana Noelia (por desgracia). La BSO esta vez está al cargo de Danny Elfman, que no teniendo suficiente con plagiarse a sí mismo en cada score que compone, esta vez se ha puesto en plan eurofan de cajón y plagia con bastante notoriedad las notas musicales del “Eres Tú” de Mocedades. No entendemos el pelo de Danny Elfman con este inesperado WTF que podéis comprobar vosotros mismos oyendo a partir del minuto 1’26”:

Pero si por algo vale la pena el visionado de esta película es por los títulos de crédito. Es una OBLIGACIÓN MORAL que te quedes hasta 2 minutos después de que aparezca el “The End” cuando empieza a sonar el beat de “Almost Home”, la canción producida por StarGate y cantada por la Grande y Poderosa Mariah Carey, y tu corazón palpita como una patata frita.Apostamos que lo que no has llorado durante la película (a no ser que hayas llorado de lo mala que te ha parecido y de los 9 euros que te has gastado cuando los podrías haber empleado en dos cubatas o bajarte 11 veces “Almost Home” en i-Tunes) llorarás cuando oigas esta bella canción que habla sobre la superación, la búsqueda de un hogar y el sonido de las trompetas. Además, cuenta con el plus de que la versión que se oye en el cine es ligeramente diferente a la que todos ya habíamos oído unas 876 veces en nuestros iPods: hay vocals más pulidos y la producción es menos cañera y más pop en algunas partes.

Nos emocionamos tanto al escucharla que no pudimos evitar levantarnos y aplaudir como si estuvieramos haciendo una Standing Ovation a Jennifer Lawrence recogiendo el Oscar. Disfrutamos. No en vano la película es un constante homenaje a la discografía de Mariah Carey. Está todo: desde el “Rainbow” (arcoíris), hasta el unicornio, pasando por los tulipanes de“Sunflowers for Alfred Roy”, las mariposas (“Butterfly”), el globo aeroestático de “Dreamlover”, la “Music Box” (caja de música) que regala el mago, el circo del videoclip de “Breakdown”,y la recreación fidedigna de la portada del single de “Can’t Take That Away”.

Así que por una razón u otra (ya sea porque te encantó “El Mago de Oz”, eres fan de Mariah Carey, sueñas con la comida de coño de Mila Kunis, te apasionan las grandes superproducciones hollywoodienses de fantasía, te ha tocado una entrada al cine en algún sorteo, tienes amigos muy pequeñitos o tienes una edad mental de 9 años) vas a disfrutar, aunque sea mínimamente, del visionado de “Oz”.

  • Lo mejor: La primera parte de la película; el espectáculo visual; la Muñeca de Porcelana; la canción de Mariah Carey.
  • Lo peor: El miscasting de los actores principales (James Franco, Mila Kunis y Michelle Williams); la segunda parte de la película; su intrascendencia y previsibilidad general.
  • Te gustará si te gustó: “El Mago de Oz”, “Alicia en el País de las Maravillas”, “Avatar”, todas las versiones de “Blancanieves”, eres lamb.

Nota: 5,5

-NETP-

5 comentarios en “Crítica | Cine – “Oz: Un Mundo de Fantasía”

    1. A mi me encantó James Franco es tan infantil y sosainas lo prefiero mil veces a él que al Jonny Deep.
      Michelle Williams parecía que estaba drogada en toda la pelicula tenía que haber sido la bruja mala y Mila Kunis la buena.

      1. That is a stable of what makes the seires so great, it doesn’t matter how strong or honorable you’re your still going to die under normal circumstances. Whether that’s Ned Stark getting beheaded because he didn’t play the game right, Renly Baratheon getting backstabbed because he thought being moral made him untouchable or just Khal Drogo dieing because he was to arrogant and proud to realize an infected wound could? kill him.In game of thrones being good/honorable doesn’t mean you’ll live.

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